INGREDIENTES:
-2 latas de leche de coco entera (400 ml cada una — usa solo formato de lata para cocinar, no bebida ligera de brik).
-100 g de anacardos (castañas de cajú) al natural, sin tostar ni salar.
-150 a 160 ml de melaza de arroz (sirope de arroz integral).
-2 cucharaditas de extracto de vainilla puro (o las semillas de 1 vaina).
-2 cucharaditas aceite de coco
-1 pizca de sal marina fina.
PREPARACION:
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El remojo (Imprescindible): Coloca los anacardos en un bol, cúbrelos por completo con agua hirviendo y déjalos reposar durante un mínimo de 30 minutos. Esto ablanda su estructura por completo para que la crema quede fina y sedosa, sin un solo grumo. Después, escúrrelos muy bien.
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El truco de la melaza: Como la melaza de arroz es densa, témplala unos segundos (en el microondas o al baño maría) junto con las 2 cucharadas de aceite de coco hasta que se vuelva bastante fluida. Así se emulsionará perfectamente.
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El batido: Pon en una batidora potente los anacardos escurridos, las dos latas de leche de coco, la mezcla de melaza y aceite, la vainilla y la sal. Bate a máxima potencia durante 2 o 3 minutos hasta lograr una crema lisa, homogénea y brillante.
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Congelación y mantecado manual: Vierte la mezcla en un recipiente (si es metálico o de vidrio congelará mejor) y tápalo. Llévalo al congelador. Para lograr la máxima cremosidad, saca el helado cada 30 o 45 minutos durante las primeras 3 horas y bátelo enérgicamente con unas varillas o un tenedor. Esto romperá los cristales de hielo que intenten formarse e introducirá aire en el helado.
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Servicio: Tras el último batido, déjalo reposar en el congelador un par de horas más hasta que esté firme. Al no llevar aditivos industriales, estará bastante duro al sacarlo. Déjalo a temperatura ambiente unos 10 o 15 minutos antes de servirlo y verás cómo la grasa del coco y la melaza actúan devolviéndole una textura cremosa espectacular.

